Entre Valladolid y Salamanca, entre la formación de taller, el dominio del diseño y el arte audiovisual, entre la rotundidez y la fragilidad, entre la corporeidad y la emoción, entre la seguridad y la duda, esta mujer sencilla y de gran complejidad emocional, muestra en su obra la dualidad que se manifiesta en su mundo interior.
Su gran preparación técnica y sus muchos años de experiencia en el trabajo de taller se complementan con una visión moderna y actual desarrollada en el terreno creativo audiovisual que conduce a una estilización de las formas, sintetizando volúmenes y colores, hacia la abstracción, donde el grafismo, el dibujo, y las texturas cobran protagonismo.
El cuerpo humano, y en concreto el modelo femenino, eje central de su obra, se muestra con volúmenes rotundos, de mujeres reales, corpóreas y sensuales, donde se aprecia el peso y la gravidez de la carne, contrastando con su aspecto frágil y sensible, y cuyos rostros interesan por la emoción que transmiten.