Las posibilidades de las arcillas poliméricas son infinitas. Su variedad de colores, su fácil manejo, y su cocción en horno casero, las hacen ideales para experimentar el modelado a tamaño reducido, incluso con los más pequeños de la casa. Se encuentra en el mercado con forma de pastillas similares a la plastilina.
Podemos realizar llaveros, imanes, figuritas, botones, tiradores, y decorar cajas, portaretratos, relojes, todo lo que se nos ocurra …
Lo más interesante es aplicarlas a la elaboración de abalorios para realizar ejemplares de bisutería coloristas y originales: collares, colgantes, pulseras, pendientes, anillos, broches, accesorios para el pelo, etc…